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20 junio 2018

12.585 familias se beneficiaron con la implementación del proyecto FORECCSA

La ciudad de Cuenca será el escenario de presentación de los resultados y el cierre del proyecto de Fortalecimiento de la Resiliencia de las Comunidades ante los efectos adversos del Cambio Climático con énfasis en Seguridad Alimentaria y consideraciones de Género (FORECCSA). Este evento se llevará a cabo el viernes 22 de junio en el Centro Interamericano de Artesanías y Arte Popular (CIDAP) a partir de las 10:00.

Durante 6 años el Ministerio del Ambiente en coordinación con el Ministerio de Agricultura y Ganadería, el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas (PMA) y 50 Gobiernos locales de las provincias de Azuay, El Oro, Loja y Pichincha, ejecutó una serie de medidas de adaptación para contrarrestar los efectos del cambio climático en estas zonas y beneficiar a 12.585 familias de 238 comunidades.

Para la ejecución del proyecto se realizó un análisis de vulnerabilidad, una vez concluidos los estudios en cada una de las parroquias se definieron 10 tipologías de medidas de adaptación que pueden ser replicadas en contextos que presenten condiciones similares, estas son: fortalecimiento del riego comunitario en zonas de sequía; manejo de abonos orgánicos para retención de la humedad en el suelo; crianza de animales menores como fuente de proteína; dotación de riego parcelario en zonas de sequía; fomento de silvo-pasturas para la creación de microclimas; mejoramiento de la dotación de agua para consumo humano; fomento de huertos familiares; fomento de semillas resistentes a la sequía; protección de fuentes de agua; e incorporación de variables de cambio climático, seguridad alimentaria y género en las políticas, planificación y presupuestos locales.

El proyecto FORECCSA, concluirá este junio de 2018, fue financiado con recursos no reembolsables del Fondo de Adaptación. Al acto asistirán los máximos representantes de MAE, MAG y PMA

La ejecución de las tipologías detalladas demuestra una gestión en territorio referente al cambio climático con resultados palpables que se ven reflejados en las medidas de adaptación ejecutadas, y como estas logran un cambio positivo en la vida de las personas beneficiarias, especialmente en la producción y consumo de alimentos.

Carmen Mora, habitante de San Pablo de Tenta, parroquia de Saraguro, Loja, expresó que “hemos tomado conciencia sobre los efectos del cambio climático y cómo afecta nuestros cultivos y vida diaria, ahora sabemos que hay que tomar medidas para contrarrestar las heladas, sequias y plagas, y así evitar la pérdida de los cultivos y asegurar la soberanía alimentaria de nuestras familias”.

Es así que 4.608 familias de las zonas más secas cuentan con riego para producir alimentos sanos y diversos todo el año; mientras que 4.500 hectáreas de agricultura familiar tiene agua de riego para evitar pérdidas de las cosechas. En este contexto 5.407 familias fortalecieron el manejo de sus chakras, que son la “despensa y farmacia campesina”, mediante la incorporación de verduras, hortalizas, plantas medicinales, animales menores que al tiempo de diversificar la dieta, mejoran la nutrición y generan ahorros e ingresos mensuales.

 

Dirección de Comunicación

Ministerio del Ambiente

 

 

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